Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva
Por Osiris Alonso D’Amomio (*)

En algunos casos, hay que conceder que la diplomacia del subcontinente lo dejó solo a Uribe, tan sólo, por inclaudicable desconocimiento. Más que por la predisposición ideológica.
Puede percibirse, sin ir más lejos, en el amateurismo de la Argentina más distraída. Con su política vinculada, hasta la dependencia, hacia los vaivenes transitorios del marketing. A la estrategia - llamada en el Portal- de la improvisación. Lo que debe irreparablemente condenarse, en cambio, es la especulación hegemónica de un Chávez que intentó presentarse como la alternativa para solución. Cuando representaba, en realidad, el problema.
La cuestión que Chávez arrastró consigo a las torpezas infantiles de Correa, que transformó parte del Ecuador en un “santuario” para los guerrilleros. Al voluntarismo deprimentemente desgarrador de Evo Morales. Y al cinismo franco de Daniel Ortega. A los Kirchner, apenas, puede reservárseles la alternativa piadosa del desconocimiento. Que funciona como el pretexto de la ignorancia, más grave que la mala fe. Y a Lula le cabe la tarjeta amarilla de las amonestaciones. Por no haber ocupado, en materia de merecimientos, en la grilla, el sitial que ocupó Bush.
Autoglorificación
A la hora egregia del balance, se le puede criticar, a los dirigentes colombianos de tendencias melodramáticas, una excesiva autoglorificación, con sobreactuaciones que se exportaban hacia los televisores del mundo. Con explicaciones lícitas, pero demasiado largas. Las imágenes, por si solas, bastaban para cautivar, y para fomentar la admiración hacia los heroicos protagonistas del Operativo Jaque. Los jefes militares, instigados por el presidente Uribe, ofrecieron bastantes más detalles de los necesarios. Hasta casi merodear el borde de la imprudencia, sobre todo cuando quedan varias centenas de secuestrados a merced del conjunto de declinantes que sienten el peso del cierre. El acoso de la historia. Entre ellos, persiste un argentino, quien hasta hoy no conmovió lo suficiente como para motivar los reclamos que superen la línea movilizadora del marketing. No alcanza, el pobre, la trascendencia de la señora Betancourt.
En definitiva, debe reverenciarse al pueblo colombiano. Y reconocerse la jerarquía de estadista del Presidente Uribe, el máximo triunfador. Con su ministro de Defensa, Santos, quien estimula explicables ambiciones sucesorias. Y con los otros patriotas colombianos, civiles y militares, que nunca debieran dejarse amilanar por los arrebatos envolventes de la euforia. Como para concederle, a Uribe, a pesar de sus atributos incuestionables, la excepcionalidad de una re/reelección. La continuidad banalizaría el fantástico logro alcanzado. Uribe podría lanzarse, hacia la aventura de la posteridad, con la certeza de haber gerenciado la liquidación de las FARC. La narcoguerrilla que había extendido, la trágica seducción, hacia los vecinos que se comportaron, por lo menos, muy por debajo de la estatura de las circunstancias.
Beligerancia
A través del Operativo Jaque puede precipitarse una interpretación que ilustra la realidad dirigencial del subcontinente, condenado a los fervores tardíamente revolucionarios de los propagadores de fracasos. Que casi abandonaron a Colombia, hasta convertirla en una isla políticamente solitaria, estragada por el pecado imperdonable de asumir cierta proximidad ideológica con los Estados Unidos. Desde donde colaboraron, sustancialmente, para dotar, a los servicios de inteligencia, de los instrumentos más sofisticados. Tuvo Colombia, aparte, la fortuna de contar con el Presidente empecinado, que basó su legitimidad en el propósito de aniquilación frontal de la guerrilla. A la que de ningún modo estaba dispuesto a cortejar. Como lo intentara, con excelentes intenciones, y con deplorables resultados, su antecesor, el Presidente Pastrana. Quien alcanzó a reunirse, y como si fuera un par, con Manuel Marulanda, alias Tirofijo. Una acción falsamente consensual que sirvió para dotarle territorialidad al enemigo. A la fuerza que aspiraba a conquistar, ante todo, el trascendente rol de organización beligerante.
Precisamente la beligerancia fue el status que Chávez se comprometió a conseguirle a Marulanda. A cambio del apoyo más siniestro que carísimo. Sobre todo a partir de los éxitos militares que permitieron el avance de las tropas nacionales. Del Estado de Colombia, en una ofensiva que obligó, a la guerrilla legendaria, a ofrendar lo único que ya disponía para negociar. A los rehenes, con la atractiva cuestión humanitaria.
Turno del Plan Canje. Con la explotación de la “joya franco colombiana”, que instaba a las presiones fáciles de los marketineros que pretendían, con un mero gesto, o con una boina, sacar chapa previsible de humanitarios. Sin siquiera sospechar, en el mejor de los casos, que se convertían en instrumentos de una estrategia ajena cuyos riesgos no calculaban.
La que compartía Chávez con las FARC, en una alianza imperfecta, y con la complacencia ingenua de Correa y perversa de Ortega. Y con la conmovedora torpeza espiritual de los dos Kirchner, quienes se entregaron, conjuntamente, y con escuetas diferencias de estilo, a las ceremonias coherentes de los papelones. Como el registrado por La Elegida, en su improvisado monólogo inicial, cuando le solicitó, a un amable Uribe, quien no podía responderle, que se lanzara a las negociaciones de paz. Que era, exactamente, lo que tanto las FARC, como Chávez, necesitaban. Uribe no podía aclararle a la novel humanitarista que, con todo su derecho, había optado, soberanamente, por un camino. El que, ayer se demostró, era acertado.
Kirchner, en cambio, aportó la indolencia de su magia para el célebre papelón de Villavicencio. Cuando por desocupado decidió hacer el bolo, como inerme extra, amateur de la diplomacia, para la peor filmografía de Chávez. Y se fue a la selva, a buscar un Emanuel que nunca podía aparecer. Porque las FARC no lo tenían. Sólo tenían el camino signado hacia la derrota anunciada.
(*) Consultora Oximoron, especial para JorgeAsísDigital

El columnista, Raúl Legnani, con claridad razonaba sobre un tema álgido, que no tiene solución a la vista y que además está dejando cada vez más desamparado al intendente Ricardo Erlich, que no es más que una víctima de las políticas que le vinieron de antes. Cuando se le dieron mejoras imprescindibles a los trabajadores municipales, lo que comenzó a ocurrir con el triunfo del Frente Amplio en Montevideo, se creyó en que por ese camino –el de sumar respuestas positivas a reivindicaciones – se lograba la adhesión casi incondicional del gremio a la tarea municipal.
Que los trabajadores bien pagos, con mejores condiciones laborales, con más horas libres, etc., serían un puntal insuperable del cambio político que se estaba dando en el país, sin comprenderse que junto con las mejoras era necesario negociar estrictas obligaciones, para que el camino reivindicativo no se volviese en el único a recorrer por la organización sindical.
Hoy ADEOM está demostrando a los uruguayos y especialmente a muchos frenteamplistas que con la mejor buena voluntad llevaron adelante las políticas, que existen lacras culturales vinculadas al individualismo que alejan mucho a los funcionarios de la IMM del “hombre nuevo” que la izquierda tenía como paradigma, que hacen que este conglomerado social integrado por los funcionarios municipales, siga a una dirección sindical “ultra” que solo reivindica mejoras, pero se olvida de que ellos son también habitantes de la ciudad, a la que deben servir como justa contrapartida por estar bien pagos, trabajar tan solo 6 horas, tener inamovilidad funcional, etc.
Y, mientras tanto, como ocurrió con el impuesto a la renta (IRPF), en que se dejó en su defensa, prácticamente solo al ministro de Economía, en la reforma de la Salud, que tuvo que ser fogoneada por la titular de Salud Pública, María Julia Muñoz, sin muchos apoyos explícitos de las demás fuerzas que no fueran las involucradas directamente en la reforma, el Frente Amplio – su dirigencia – sigue “balconeando” el conflicto interminable en que ADEOM cada día se afirma más en contra un gobierno municipal que continúa cediendo posiciones, claro está, en desmedro de las obras y de los servicios que deben recibir los ciudadanos en contrapartida por lo que pagan en impuestos y contribuciones.
Per además aparece otro tema, que está vinculado con la falta total de una legislación que obligue al acuerdo, para comenzar a caminar al diálogo que determine soluciones parciales o permanentes. Parecería que el Ministerio de Trabajo tiene solo criterios unipolares (o hemipléjicos, como se dice por estos días), que no buscan acuerdos, sino que habitualmente tratan de imponer las reivindicaciones sindicales sobre los intereses de las patronales, con el argumento de inclinarse por el grupo más débil. Claro, este tema no es tan negro y blanco, porque muchas veces conflictos mal resueltos llevan a situaciones gravísimas que hoy, por el crecimiento del consumo, se han ido encubriendo pero que ante una vuelta de tuerca de la situación podría tener catastróficas consecuencias sobre el empleo.
Pero no existe para el Ministerio del Trabajo un “camino del medio”, al estilo del mecanismo argentino de la “conciliación obligatoria”, que por lo menos sirve para llevar a punto muerto los conflictos y obligar a las partes a buscar acuerdos.
El columnista Legnani, dice que el Frente Amplio “parece no darse cuenta que las actitudes corporativas expresadas por grupos económicos pero también por sindicatos, muchas veces tienen que ver con que la fuerza política ya no incide sobre el movimiento social” Sin duda, la profundidad de esta visión se mete en el meollo de la cuestión, porque es evidente que el tema de fondo está en cómo se manejan situaciones de este tipo y, razonar, porque tienen lugar con mayor frecuencia por estos tiempos, cuando el Frente Amplio es el que no solo gobierna Montevideo, sino que además gobierna el país y se apresta, sin duda, a competir con importantes posibilidades de éxito por un nuevo período al frente de los destinos del país.
Lo más complejo es la falta de comprensión del conjunto de la dirigencia frentista sobre este fenómeno “ultra” con que funciona ADEOM, comandado por un grupo de dirigentes que carecen de toda representación social, sin inserción alguna en la comunidad. Mujeres y hombres que son apoyados por parte de los 7 mil funcionarios municipales que, con una voracidad sorprendente, reclaman reivindicaciones cada vez más imposibles de contemplar pese a que el gobierno comunal, como decimos anteriormente, por su soledad política, debió ir cediendo, perjudicando a la ciudad en su conjunto. Una ciudad que tendrá funcionarios bien pagos y un aspecto de pobre, indigente, con carritos de “hurgadores” que le solucionan a la IMM muchas carencias, como la clasificación de residuos, aunque esa actividad se convierta en una diaria expansión de los focos de insalubridad.
Trabajadores a los que la IMM no les paga, que no tienen aportes a la seguridad social y viven al día, en una total orfandad que determina que sean personas con un futuro cerrado y que no puedan escapar, en casi ningún caso, de la marginalidad atroz en que viven. Una condena impuesta por una realidad brutal, pero que se trata de justificar a nivel oficial con expresiones de paternalismo que de “rascarse” un poco aparecen como totalmente desubicadas.
ADEOM es un moustruo “ultra” que la propia IMM ha engendrado con su paternalismo reminiscente del batllismo. Pero, ¡cuidado!, el FA ¿no estará creando las condiciones para que se creen muchos otros ADEOM? Y ello ocurre cuando se hace seguidismo gremial, no se reclaman contrapartidas de por lo menos paz social ante el otorgamiento de reivindicaciones. Ya lo ha advertido, entre otros, el presidente de ANTEL, empresa pública jaqueada por un sindicato con aspectos “insaciables” parecidos a los de ADEOM y con la misma lógica de confrontación reivindicativa.
Una situación que está determinando que en la telefonía celular, donde la cantidad de funcionarios es abismal entre la empresa pública y las privadas, los costos de las últimas les permitan un desarrollo virulento y expansivo y, además, que sus tarifas sean altamente rentables, porque las de ANCEL están dentro de los márgenes exigidos por una economía casi de guerra, y las privadas vengan de atrás pero manteniendo un régimen tarifario que para su nivel de costos es de altísima rentabilidad.
Sin embargo esto no les importa a quienes reivindican, entre muchas otras cosas, el crecimiento de las plantillas de funcionarios públicos. No les interesa el futuro del soporte que sustenta su trabajo porque presumen que el Estado siempre saldrá en ayuda “de su empresa” en el marco de una presumible debacle.

Claro, esa publicación de Jorge Croce sirve para hacer pie y definir algunos conceptos finalistas, visiones sobre el futuro del Uruguay que, obviamente, no pueden resolverse a partir de libros de texto, reuniones en grupo de dirigentes, sin estar en contacto con quienes realizan la producción y multiplican la riqueza del país. Comienza “aleccionándome” sobre los mecanismos del lucro que impulsan al sistema capitalista, diciendo que “colide esencialmente con la política de cualquier Estado que se precie en defender lo suyo”. Por supuesto que esto no es ninguna novedad. Desde Carlos Marx hasta Ramón Díaz lo saben y, parece inútil que con ello trate de rebatir el hecho de que en el litoral uruguayo, cuya zona rural no debe de pisar desde hace muchos años, ha progresado en poco tiempo en niveles muy importantes, modificando el panorama de estancamiento que fue la característica más notable de nuestro país por décadas y que nos hacía vivir, a cualquiera que viajara por esas y otras zonas, esa tristeza bucólica propia del subdesarrollo en que estaba sumergido el país, con riquezas desperdiciadas en miles de hectáreas improductivas. A tal punto ha cambiado esa realidad que si busca hoy entre los mayores exportadores encontrará (porque una cosa es teorizar y otra leer los informes del Banco Central o la Unión de Exportadores) que en estos meses pasó al primer lugar la empresa que se dedica a llevar al extranjero la semilla de soja. ¿Esa no es riqueza que se va acumulando en el país?
¿Qué son los “nacionales” que el polemista quiere mantener como propietarios en las zonas del litoral, propiciando la idea de que se apruebe alguna norma contraria a la propiedad por parte de extranjeros? Si son los capitalistas uruguayos, los viejos terratenientes semi feudales de siempre, las quinientas familias con sus nuevas ramificaciones generacionales, de las que hablaba Vivian Trías, me parece que no avanzaríamos en nada. Supongo que el veterano y esforzado militante sabrá que las opciones y tendencias económicas no se modifican por lo establecido como lugar de nacimiento en la cédula de identidad. Otra cosa sería que planteara otro tipo de régimen para esa zona. Pero, ¿cuál?
¿Y quiénes serían los garantes de nuestra soberanía? Las Fuerzas Armadas uruguayas, esos uniformados acartonados que solo decoran las puertas de algunas dependencias públicas y fagocitan el presupuesto nacional, además de tener un historial de sumisión al extranjero poco edificante que les sirvió para poner en marcha, junto con la violación de la normas constitucionales y los derechos humanos, la aplicación de la Doctrina de la Seguridad Nacional que puso al país, en lo internacional, al servicio de los intereses del Departamento de Estado. ¿O no?
Sobre la lógica económica, "contra natura" que preconiza el polemista, cuando dice que "todo daño a un particular debe ser dejado de lado, cuando priman intereses generales y en especial de la Nación" “El sacrosanto derecho a la propiedad debe estar limitado por el interés general", debemos decir que en algunos casos puntuales podría admitirse una situación de esas características, pero no como norma general, lo que sería un mecanismo expropiador y contrario, esto lo decimos nosotros, al interés nacional que se dice defender y en lo inmediato, enfilada en contra el progreso del país, además de peligroso por ir en contra de la libertad. ¡Podemos ver en la historia los casos en que los intereses particulares fueron subordinados a los de la Nación, o el Estado! Hay nombres que no queremos pronunciar ya que no sería lícito (casi un golpe bajo) tirarlos sobre la mesa en esta ocasión, pero recordemos que sosteniendo estos criterios se diezmaron a millones de campesinos cuyos intereses, por supuesto, no coincidían con los imperantes en el Estado dirigente.
Por supuesto, en materia agropecuaria existen las inversiones "especulativas", especialmente quienes arriendan, que tratan de explotar un bien (un cultivo), hasta el deterioro de su soporte (la tierra). Para ello, claro está, deben existir regulaciones estrictas que tengan en cuenta la capacidad de cada zona. Existen mapeos de suelos, organismos especializados al respecto, estudios y una acción orientativa del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que, no puede ser omiso. Sin embargo también existen corrientes de negocios (no queremos usar la palabra de "mercado", para no herir la sensibilidad del polemista), como los de la soya, o la producción cárnica, o la forestal, que quisiéramos ver cómo se puede hacer para modificar su tendencia, ya que están contribuyendo al gigantesco avance de nuestras exportaciones, lo que sería una política que ningún gobierno aceptaría.
“¿Qué tienen de productivas para el país las inversiones de Botnia, o ENCE?”, pregunta el polemista, porque en nuestra nota indicamos la importancia de la forestación y la superestructura que se fue creando sobre ella que finaliza, obviamente, en las empresas elaboradoras de celulosa (Botnia) y la que se está construyendo en la localidad cuasi fantasma de Conchillas, (ENCE), financiada por capitales españoles. Estoy seguro que el polemista no leyó los planes prospectivos de Botnia, previos a la construcción de su planta, que nunca sostuvo que “salvaría” de la desocupación a todos los trabajadores de Fray Bentos o, como algunos soñaron – rememorando la película “El baño del Papa” – del país. Botnia construyó una planta de punta, moderna, no contaminante, con altos estándares de producción, que ha logrado estar en los primeros niveles en materia de exportaciones. Utilizó bastante mano de obra durante su construcción, pero cuando la planta estuvo en funcionamiento era sabido que requeriría pocos trabajadores.
Eso lo sabíamos todos los que leímos los trabajos previos, pero lamentablemente algunos (incluso el intendente Laflut) se hicieron ilusiones de un mundo cambiante, de cientos o miles de trabajadores contratados directamente por la empresa, modificando la clave social y económica de esa zona del país. Toda una irrealidad que ahora choca con los hechos que son los establecidos desde el pique. Pero el polemista olvida algo más. Nada menos, que los cambios estructurales que está impulsando en el país el funcionamiento de esa planta, la mano de obra indirecta que ha puesto en funcionamiento para llevar la materia prima (madera) hasta la zona, proceso que incluso motiva que ahora se quiera revivir a AFE, un muerto, enterrado por el gobierno de Sanguinetti, que con la conducción de León Lev, tratará de ponerse al día para solucionar los problemas logísticos de transporte que están planteados por los requerimientos de Botnia, los que tendrá ENCE y los que ya reclama la mayor producción agropecuaria, especialmente la sojera, arrocera, etc. ¿Sabe el polemista que en el puerto de Montevideo se debió improvisar una cinta cargadora de soja, en base a una ya existente que se utilizaba para “chip” de madera, lo que posibilitó completar en tres días de trabajo un barco de bandera china que transportó la mayor cantidad de grano exportada nunca desde nuestro país? ¿Conoce el hecho de que las exportaciones de Botnia han reactivado el puerto de Nueva Palmira y el transporte fluvial de mercaderías?
Sobre la política económica del ministro Astori, sus franquicias excesivas al capital, ya hemos hablado, diciendo que se prefiere gravar a sueldos y jubilaciones y no a éste. Y que ello ha golpeado duramente a la clase media que, obviamente (como confirman las encuestas), ha comenzado a quitarle su apoyo al Frente Amplio (a esta altura un 20% de su caudal electoral) Sobre el punto hemos hablado suficientemente y no queremos aburrir con un asunto que visceralmente nos molesta, que es el de las candidaturas, que hoy es un tema de corporaciones, dirigentes y de titulares de prensa, pero que para nada influye en el pueblo cuyas prioridades son muy otras. Si en algo coincido con el ministro de Economía, es que no ha llegado el momento de las candidaturas.
En torno al tema de las “retenciones” en la Argentina, no traté de “influir subliminalmente en la problemática que se vive ahora en el país vecino. ¡No señor!, de ninguna manera fue un argumento “subliminal”, lo traté de decir con claridad. Que mis parrafadas sean en ocasiones oscuras y poco comprensibles, es otra cosa. Pero sobre un tema tan espinoso, lleno de intereses cruzados, permítanme repetir la vieja frase de Juan Perón, “a desensillar hasta que aclare”, porque adelantarse a los hechos, sumarse a claques que apoyan uno u otro sector, por lo menos para quién escribe, aparece como demasiado complejo por la información disponible y por quienes militan (amigos, probados militantes de la causa popular) tanto apoyando a la presidenta de la Nación como a las organizaciones del campo. En lo personal no hubiéramos concurrido ni a las concentraciones en Gualeguaychú o Rosario ni al acto oficialista en la histórica Plaza de Mayo.
En la última frase, “botijeando” al autor de la reflexión criticada de Bitácora, Croce se extralimita de forma irrespetuosa, lo que reduce la argumentación manejada y hace crecer la visión que el lector se puede hacer de un polemista (si él califica yo también lo hago) que repite esquemas sesentistas, que no entiende lo que está en juego en el país y que trata de trascender en la diatriba cuando su argumentación carece de fundamento, porque la realidad lo desmiente. Al país han ingresado capitales “frescos y cuantiosos” que se han invertido en la producción, que de manera directa o indirecta, le han dado trabajo a nuestra gente y han servido para apuntalar el continuo crecimiento. Hay que diferenciar esos capitales, y el polemista no lo hace en un embrollo ideológico que descalifica toda su argumentación, con los especulativos, que no le deben interesar a nadie, porque vienen a medrar con el trabajo ajeno.
Perdón al lector y saludos cordiales al polemista.

Por ELEUTERIO FERNANDEZ HUIDOBRO (*)
Esta denuncia comenzó en el año 2003 en CX14 El Espectador cuando dicha emisora le hiciera un reportaje al entonces Director Nacional de Cárceles Inspector Principal Don Enrique Navas quien se despachó afirmando que nos habían vendido chatarra inservible.
El escándalo fue grande. Pero en realidad el Tribunal de Cuentas había sostenido lo mismo y, por si todo ello fuera poco, el Triunvirato creado a raíz del motín carcelario del año 2002 había, por unanimidad, denunciado lo mismo.
Estaba compuesto por representantes del Poder Judicial, el Parlamento y el Poder Ejecutivo y tenía a estudio el pavoroso problema de las cárceles superpobladas; trabajó con el asesoramiento de infinidad de Instituciones públicas y privadas y arribó a las mismas conclusiones condenatorias cuando pudo saber, y ver, los famosos “módulos de alta tecnología estadounidense para contener presos peligrosos y crear una cárcel de alta seguridad”.
Por nuestra parte, y ante tales acontecimientos, nos asesoramos con trabajadores del metal (UNTMRA) y con empresarios metalúrgicos; con arquitectos e ingenieros, y también con el imperialismo: mediante compañeros que hablan inglés (de ser ello necesario), llamamos a las más connotadas empresas estadounidenses proveedoras allí de tales “módulos” (averiguadas fácilmente por Internet) para preguntarles por la empresa que nos estaba suministrando tales artefactos. Nos trataron deferentemente informándonos que no tenían conocimiento de la manida “empresa” y algunas (mejor in formadas), haciéndonos entender con giros idiomáticos muy elegantes y eufemísticos pero en inglés, que se trataba de una manga de “chantas” que, además, nunca habían proveído cárcel alguna en los Estados Unidos… Todo eso lo pudiera haber hecho, como el lector ya lo estará concluyendo, cualquier hijo de vecino y hasta el Ministerio del Interior. Para ser equitativos, también llamamos a la empresa proveedora que, olfateando el lío, nos mandó carta de respuesta (con copia al Departamento de Estado y al Ministerio del Interior) indicándonos muy enfáticamente que las modificaciones (horrorosas) practicadas a su diseño original fueron ordenadas específicamente por… ¡De Ávila! (ya, de apuro, lo estaban mandando preso).
Nuestro Ministerio del Interior envió a un lejano país, como negociador plenipotenciario para esa compra cuya urgencia fuera justificada por el motín (en realidad dos motines altamente sospechosos de haberlo sido: uno en 1999 y otro en el 2002) nada menos que al Inspector De Ávila que por ese mismísimo entonces era vigilado (también por orden del Ministerio) por la Dirección Nacional de Información e Inteligencia y el Juez actuante por corrupto en grado emérito.
Antes de seguir adelante debemos aclarar que los motines citados fueron sospechosos porque abundaron en ambos casos pero en especial en el segundo (2002) acusaciones de haber sido auspiciados por elementos corruptos de la Dirección Nacional de Cárceles.
Y también antes de seguir adelante, porque esto es inagotable, debemos informar que el citado Inspector De Ávila, decisivo en la compra chatarrera, cuando ésta llegó por fin a nuestras playas, ya estaba preso junto con Güida y con Machado por deplorable corruptela en el desempeño (entre los tres) de la cúpula máxima de la citada Dirección Nacional de Cárceles…
Por ende, el Inspector Principal Enrique Navas recibió de sus mandos dicha Dirección al rojo vivo y, de paso, la recién llegada chatarra, ante cuya vista salió despavorido, pidiendo socorro, por la prensa.
Pero la “idea” de comprar en los Estados Unidos estos mamarrachos no tuvo origen en el Ministerio del Interior sino en ámbitos gubernamentales superiores luego del “motín” de 1999 (se dijo que el del 2002 fue para apurar el trámite).
Todo esto y mucho más, debidamente pormenorizado, fue denunciado en el debate parlamentario cuando el 18 de junio de 2003 convocamos al Sr. Ministro Guillermo Stirling al Senado en régimen de Comisión General. Los lectores pueden acceder fácilmente a esta novela policial en su versión completa por Internet buscando la versión taquigráfica de aquél día.
Junio del 2003 era tan invernal como el de ahora pero, además, Uruguay todavía estaba en el fondo de la crisis del 2002 que tanto dinero esfumó. En busca de este otro, también hecho humo, derramamos en cascada estas denuncias más las que agregaron otros compañeros del Frente Amplio.
El Ministro y sus asesores, hormigonados, y con firme rostro en el ristre, dijeron que no era así. A poco más de un año de las elecciones del 2004 los del Frente en el Senado éramos minoría. Estábamos gobernados por la mayoría blanca y colorada. Blanquicolorada. Coloradiblanca.
Debido a ello y a pesar de las denuncias a puño y provenientes de la propia Policía, Tribunal de Cuentas, Triunvirato, Prensa, empresarios y trabajadores metalúrgicos, empresas estadounidenses y senadores en minoría, no pasó absolutamente nada: Stirling recibió el tierno y cálido respaldo Rosado y, rozagante, la candidatura presidencial.
Ahora, cinco años después, otra vez en invierno, el hibernado Partido Nacional pide informes de una Investigación iniciada por este Gobierno y que llegó a la misma conclusión: eran y son chatarra.
Pero el ex Ministro y ex candidato (aporreado) a la Presidencia Don Guillermo Stirling, hoy en cuarteles de invierno, responde a los medios de prensa que para esa compra fue debidamente asesorado por los asesores del Ministerio. Con ese sublime poema burocrático cacofónico cree (estamos seguros de que a pie juntillas), estar en regla y a salvo.
Porque si la oficina correspondiente, si el Departamento Asesor, si los sellos y las firmas ilegibles, en el debido papel a su vez sellado, y todo ello respaldado por los colegas de Stirling (ex Presidente de la Asociación de Escribanos) afirman que el sol gira en torno a la tierra, no hay en este país Cristo ni Galileo, capaz de demostrar lo contrario y, si en consecuencia el Ministro provoca un desastre, estará como querubín montado en papel, totalmente a salvo rumbo a la Gloria Eterna y a la diestra, correctamente certificado. No será un “indocumentado” perseguido por Berlusconi.
Por último (por ahora): aquéllos mismos asesores siguen en sus mismos cargos en el mismo Ministerio (“mismismo”). En realidad no debería llamar la atención: es inherente a la “patria” burocrática, burrocrática, chantocrática, chorrocrática y currocrática que, según el caso, nos aplasta.
Los Ministros (incluso Stirling) pasan. Ellos quedan. Y seguirán “asesorando”. Para que no se diga que improvisamos, eso, exactamente así, le dijimos a Don Guillermo aquélla tarde de hace ya cinco años (ver la versión taquigráfica).
La burocracia es una plaga de la estirpe del corcho y las cometas que hoy mismo asola Ministerios, Entes, y demás reparticiones públicas (y muchas privadas). Vamos a ver si ahora, con esta reverdecida investigación, logramos la proeza de que por lo menos alguno de esos grandes cometas de corcho por fin caiga.
(*) Senador de la República, escritor (Publicado por LA REPUBLICA)

Hace ya largo tiempo, al ser “estafados” por la empresa, Unete de Uruguay, que introducía clandestinamente en las computadoras un “dialers” (programas que se instalan en el ordenador y que, llaman a números de tarifación adicional sin que el usuario lo sepa. Se suelen instalar mediante un fichero ejecutable (.exe) o mediante la descarga de un control ActiveX), que, cuando el inadvertido usuario de Internet discaba el número para ingresar a la red de redes, se activaba y se quedaba a merced de esa empresa que facturaba a su favor a la friolera de 30 pesos el minuto, la que aparecía al mes siguiente integrando la factura de ANTEL.
Por supuesto que protestamos ante el ente de las comunicaciones, ante la URSEC, movimos cielo y tierra, para evitar que la estafa se siguiera configurando con nosotros y con cientos o miles de uruguayos también damnificados que fueron apareciendo luego del “punta del pie” inicial de la primera denuncia. Usuarios de Maldonado, de la Costa de Oro, de Montevideo – cientos o miles – fueron apareciendo reclamando contra esta empresa que tenía su sede en la Plaza Independencia. Logramos conocer su razón social, los titulares que figuraban ante el BPS, hicimos las denuncias públicas, hablamos con las secciones especializadas de ANTEL y de la URSEC, se nos dijo en la unidad reguladora que “se había iniciado un expediente” y un día nos llamaron de ANTEL para informarnos que se había resuelto que se cortaba la conexión de la empresa Unete de Uruguay con todas las personas que habían presentado su denuncia formalmente.
Sin embargo, cuando el tema fue en algunos casos a consideración de Defensa del Consumidor, una repartición del Ministerio de Economía que también entendió en el tema, se manejó que los representantes de la empresa manejaban “sibilinamente” que los usuarios habían ingresado seguramente en las páginas de “sexo explícito” que ofrece entre sus servicios. Por supuesto que si hay personas que buscan esa opción, que es válida como muchas otras, lo pueden hacer en Internet en cientos de páginas que no cobran, justamente, 30 pesos el minuto de conexión.
Un argumento sucio, lamentable, propio de una mentalidad destinada a distorsionar los hechos, porque si bien esa empresa puede ofrecer diversos servicios, los usuarios quedaban conectados a Internet sin saberlo y en lugar de pagar la tarifa telefónica común, debían hacerlo a esta empresa, que debe haber sumado con esta estafa muchos millones de ingresos. Y lo peor es que ello se producía a través de las facturas de ANTEL, porque ese gasto que nadie había hecho, venía sumado en las mismas.
El tema nunca caducó, aunque perdió fuerza, por el avance del ADSL, que es un sistema que sustituye la conexión telefónica. Sin embargo hace pocas semanas nos llamó una persona preguntándonos si estábamos dispuestos en iniciar una acción judicial ante estos hechos, teniendo en cuenta que nunca hubo una satisfactoria respuesta ni de ANTEL ni de la URSEC, porque – claro está – todavía hay incautos, existen personas que no tienen ADSL y se deben conectar a Internet por vía telefónica, a quienes ANTEL hoy ni siquiera les recibe las protestas, pero tampoco ofrece soluciones a la situación que sigue planteada en los mismos términos.
¿Cómo es posible? ¿A qué se debe esta falta de respuestas a lo que es una verdadera “estafa” en contra de los usuarios del teléfono fijo, de una empresa que tiene – obviamente – innumerables vinculaciones con la burocracia corporativa que tiene paralizado al ente de las comunicaciones? Por ello nos molestan vivamente algunos “discursos” de barricada que se realizan en defensa de una ANTEL monopólica, que ni siquiera es capaz de solucionar un tema ético-delictivo como el que mencionamos.
Conocemos al presidente de la empresa pública, que es una persona intachable, pero que seguramente se ve desbordada por una situación que no da más. En nuestra mesa de trabajo tenemos las cifras de funcionarios que cumplen tareas en la telefonía celular de ANTEL, (ANCEL), en comparación con las empresas privadas competidoras, Movistar y Claro. La proporción, como se imaginará el lector, es de 10 a 1 (algún día explicitaremos las cifras en concreto, pero ello exige integrarlas a una nota de otra profundidad y enjundia)
Entonces, ¿qué es lo que ocurre? ¿Por qué ANTEL, como debería haberlo hecho por infinidad de razones, no envió el tema a la Justicia, si entendió que no era ella la que debía actuar en el tema? ¿Por qué no lo hizo la URSEC?
Esta “estafa” con una modalidad quizás novedosa para los uruguayos, la misma empresa la extiende a otros países. Sabemos que la repite en México, donde tiene un servicio similar, colocando clandestinamente un discador clandestino (dialers) en el disco duro de las computadoras de los usuarios de Internet para que en lugar de comunicarse por intermedio de ANTEL con Internet, con las tarifas de la empresas pública, sumara a estas los 30 pesos por minuto, que cobraba Unete de Uruguay.
Difícil de explicar… ¿no?
por Jorge Croce (*)
1-Lo primero a señalar tiene que ver con el único objetivo que guía a los inversores privados en una economía capitalista, que es el lucro. Si no hay ganancia, no cuenten con ellos. Y cuanta más y de más rápida apropiación, mejor. Esto es un obstáculo, aun sin ser un nacionalista a “ou trance”, porque los objetivos de los capitalistas (foráneos o extranjeros) es “llevársela toda para sus arcas”.Y esto ,lógicamente colide esencialmente con la política de cualquier Estado que se precie de defender “lo suyo”
2-El mantenimiento en manos de “nacionales” de la franja fronteriza, es , por razones obvias, de seguridad interna, entre otras, un objetivo irrenunciable. Sin más, recordemos lo que puede pasar, (y pasa) cuando hay dueños de tierras de estancias limítrofes que tienen tierras en ambos lados,.(me refiero a Brasil), sin ir mas lejos, en materia de contrabando.
3-Nunca imaginé que le preocuparan a Santiago, las consecuencias económicas que una medida prohibitiva de venta libre de tierras a extranjeros en una franja de 50 kms de la frontera. Cualquier daño económico a un particular, debe ser dejado de lado, cuando priman intereses generales y en especial, de la Nación. El sacrosanto derecho de propiedad debe estar limitado por el interés general. Y este es un caso claro..
4-Otro de los conceptos que no comparto es el que tiene que ver con identificar inversión con productividad. En el campo del capitalismo, existe predominantemente la inversión especulativa, que no se fija en consecuencias ajenas ni se limita a otra cosa que llenarse las alforjas en el menor tiempo posible. Tendríamos que analizar, a manera de ejemplo, que tiene de productiva para el País, la inversión de Botnia, o Ence, en la que se les ha otorgado el oro y el moro sin contrapartida visible. Y mucho menos, cuando se trata de visualizar la mano de obra ocupada. Y finalmente, sin introducirnos en las consecuencias laterales que el monocultivo de eucaliptus tiene ya en el País , en materia de desecación de fuentes acuáticas y utilización de las mejores tierras cultivables para la producción de alimentos destinadas a ese monocultivo depredatorio en mas de un renglón..
5-Otro argumento no convincente es el de que con los inversores extranjeros se supera el bajón de esperanza de los “paisanos”, porque, se pasará a un entorno productivo de máximo empleo bien remunerado.
Ya sabemos, por ejemplo, qué y cuanta mano de obra están demandando las procesadoras de celulosa. Y ni que hablar con la incidencia en cantidad y calidad de las tierras vendidas a extranjeros. La apreciación de Santiago no se condice con la realidad. Y eso es grave.
6-Destaca Santiago que la venida de los “vecinos” a estas tierras está alentada por la “inexistencia de retenciones”, tratando de inducir subliminalmente a la problemática que se vive hoy en Argentina. Habría que valorar, desde el punto de vista de los intereses del País, si es conveniente o no , la política de “franquicias”, aplicada por el gobierno de Astori. Que. inclusive, se hace visible hasta en la forma de gravar discriminadamente a favor del capital como posible inversor, la renta del trabajo y del capital, en el controvertido IRPF.
7-No se ajusta a la realidad, cuando Santiago nos dice que,”(...) hay importantes trabajos que muestran la evolución del país en el rubro forestal, que ha tendido como resultado la realidad de Botnia, cuya planta elaboradora de celulosa produce al máximo de su capacidad, sino también la próxima construcción de la plante de Ence, otro enclave de capitales extranjeros que, por supuesto, es un imán para la riqueza que, poco a poco va acumulándose en nuestro pais.”
El que produzcan al máximo, no es para nada sinónimo de que esa riqueza producida se acumule en el País. Primero, porque es muy pronto para poder ver esos supuestos resultados. Segundo, porque tal como se ha encarado la instalación de esas inversiones extranjeras, será dificil verlo, tarde , mal y nunca. Si así no fuera, no estaríamos dentro de las reglas capitalistas que fabrican y aplican, con la complicidad de los gobiernos, las transnacionales.
8-Cuando se refiere a la estancia cimarrona, o con peones altamente explotados (¿sin ocho horas?),¿qué garantía nos dan estos nuevos patrones que van a los rodeos en 4x4?.Seguramente que las penas seguirán siendo de nuestros hombres de campo, y las vaquitas, los eucaliptus y el agua que se chupan, ajenos. Como desde el momento en que el mundo se pudrió y se volvió capitalista.
9-Confunde la mejora en tecnología importada con el progreso del País. Hemos escuchado y visto hasta el cansancio que el aumento de la riqueza, no significa necesariamente redistribución que mejore al pobre, sino que la realidad del mundo ha mostrado cada vez mayor riqueza y su concentración en menos manos.
10-En referencia a las dificultades de uruguayos para vender “ a quien les pague mas” sin mirar quien es y para que lo quiere, y a las supuestas violaciones al sacrosanto derecho de propiedad consagrado en nuestra Carta Magna, no debiera olvidar Santiago que, los poderosos económicamente son los que han redactado las leyes para tratar de legitimar sus privilegios.¿Qué otra cosa han hecho desde Rivera para abajo?. Es hora de que algún representante real del Pueblo, se anime a torcer la balanza de esa justicia que vicha por debajo de la venda..
11-También esta apartado de la realidad decir que no se necesita defensa de las aguas porque esta está instauradas en la ley. Hay que preguntarle a algunos productores de las zonas recientemente “eucaliptadas”, que se quedaron por ello sin agua, de que les ha servido como defensa la existencia de dichas normas en el mero papel.
Y para terminar, el único tipo de xenofobia que debiera aplicarse siempre es contra el capitalismo depredador, valga la redundancia.
Pensar que, para no caer en la calificación de xenófobos, hay que dejar venir a “los buenos extranjeros”,que “en base a capitales frescos y cuantiosos han sabido darle a los lugares señalados un desarrollo productivo”, es un infantilismo irreal asimilable a los bonitos cuentos de Alicia en el País de las Maravillas”
Felizmente, solo sirve para hacer dormir a los niños. Desgraciadamente, también a algunos mayores
Si no hubiera venido con firma, hubiera pensado que, el artículo de marras, era de otro conocido colaborador de Bitácora
Lo juro.
(1)Algunas “prohibiciones” al capital extranjero, Bitácora, 22/6/08,contratapa, C Santiago)
(2) ) ”La encrucijada de la izquierda uruguaya”, Bitácora, 18/5/08,contratapa
(*) Movimiento “20 de Mayo” FRENTE AMPLIO DEL PUEBLO
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En el próximo número de Bitácora, que aparecerá el domingo 29 de junio, publicaremos nuestra respuesta a esta nota bajo el siguiente título:
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digitalizado
Nombre: Carlos Santiago.
Fecha de Nacimiento: olvidada
Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas"
Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo.
En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo.
También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)
GeoBitácoras:
Montevideo, Uruguay.
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